Suave Patria.
Sobre tu Capital, cada hora vuela
ojerosa y pintada, en carretela;
y en tu provincia, del reloj en vela
que rondan los palomos colipavos,
las campanadas caen como centavos.
Ramón López Velarde.
El colmo en México es que las nubes de violencia nos estén llegando
cada día más cargadas y que todos los días, como relojito, los noticieros nos
llenen los oídos de noticias trágicas sobre sucesos violentos ocurridos a lo
largo y ancho de nuestra querida Patria.
Como escribiera un periodista por ahí, nos estamos
acostumbrando los mexicanos a la violencia, y eso es grave y peligroso. Pero
esta indeseada costumbre fue rota anoche de repente en la ciudad de Morelia,
cuando nos enteramos que habían hecho explotar varias granadas en medio de un
tumulto de ciudadanos que se hallaban congregados pacíficamente celebrando la
fiesta de Independencia en aquél sitio.
No hay palabras para describir los epítetos que merecen los
hombres que se atrevieron a hacer este gran mal en contra de compatriotas
indefensos. El término de “cobardes” ya me lo chuté varias veces en anteriores
condenas. No hay calificativos para estas bestias que andan sueltas por las
calles.
Pero si son condenables estos actos de terrorismo puro en
México -lo dije y lo repito- en contra de ciudadanos indefensos y sin
culpa, igualmente condenable y
detestable es que una de las televisoras que explota una concesión mexicana como
Televisa no haya siquiera interrumpido su programación para dar a conocer al
público mexicano la noticia sobre el atentado. Suave Patria.
¿Seguridad Nacional? Por favor, señores televisos. Estamos
hasta las cachas de sus engaños, manipulaciones y mentiras. ¿Era mejor para
ustedes seguir exhibiendo publicidad de licor y cerveza que cobran a precios exhorbitantes? ¿Por qué no
interrumpieron su programación para informar a los mexicanos de lo que ocurría? ¿Acaso era más importante para la
nación entera –para esa Patria que tanto exaltaban sus cantantes y
comentaristas esa misma noche- oír a Lucero y a Aguilar, o escuchar todas las
estupideces que sus “dulces conductoras” nos recetan en cada evento? Patria
suave.
Es inconcebible.
Va a ser que un día, el día menos pensado, la sociedad tomará repentinamente el control de las cosas, y
entonces, cuando vean que todo se ha salido de cauce, cuando se den
cuenta que el control del país lo asumen mexicanos patriotas y que no hay más
concesiones para nadie, entonces desearán modificar sus perversas actitudes. Pero ¿saben que?: ¡Será
demasiado tarde!
Lanzo al aire un réquiem de dolor por los muertos de Morelia la noche del 15 de septiembre de 2008, noche de gala mexicana bañada con sangre inocente. Ellos no merecieron morir, ni tampoco merecieron una sola reseña por TV en una noche en que se celebra la libertad de la Patria y de todos los mexicanos. Suave Patria.
Ellos no merecieron morir.
Y lanzo también al aire una condena –una condena más- en contra de los asesinos salvajes y sin escrúpulos; una condena en contra de las autoridades corruptas, mentirosas e ineptas… y una condena para las televisoras de allá mesmo.
Suave Patria
Tus entrañas no niegan
un asilo
para el ave que el párvulo sepulta
en una caja de carretes de hilo,
y nuestra juventud, llorando, oculta
dentro de ti el cadáver hecho poma
de aves que hablan nuestro mismo idioma.