miércoles, 17 de septiembre de 2008



Suave Patria.

Sobre tu Capital, cada hora vuela

ojerosa y pintada, en carretela;

y en tu provincia, del reloj en vela

que rondan los palomos colipavos,

las campanadas caen como centavos.

Ramón López Velarde.


El colmo en México es que las nubes de violencia nos estén llegando cada día más cargadas y que todos los días, como relojito, los noticieros nos llenen los oídos de noticias trágicas sobre sucesos violentos ocurridos a lo largo y ancho de nuestra querida Patria.

Como escribiera un periodista por ahí, nos estamos acostumbrando los mexicanos a la violencia, y eso es grave y peligroso. Pero esta indeseada costumbre fue rota anoche de repente en la ciudad de Morelia, cuando nos enteramos que habían hecho explotar varias granadas en medio de un tumulto de ciudadanos que se hallaban congregados pacíficamente celebrando la fiesta de Independencia en aquél sitio.

No hay palabras para describir los epítetos que merecen los hombres que se atrevieron a hacer este gran mal en contra de compatriotas indefensos. El término de “cobardes” ya me lo chuté varias veces en anteriores condenas. No hay calificativos para estas bestias que andan sueltas por las calles.

Pero si son condenables estos actos de terrorismo puro en México -lo dije y lo repito- en contra de ciudadanos indefensos y sin culpa,  igualmente condenable y detestable es que una de las televisoras que explota una concesión mexicana como Televisa no haya siquiera interrumpido su programación para dar a conocer al público mexicano la noticia sobre el atentado. Suave Patria.

¿Seguridad Nacional? Por favor, señores televisos. Estamos hasta las cachas de sus engaños, manipulaciones y mentiras. ¿Era mejor para ustedes seguir exhibiendo publicidad de licor y cerveza que cobran a precios exhorbitantes? ¿Por qué no interrumpieron su programación para informar a los mexicanos de lo que ocurría? ¿Acaso era más importante para la nación entera –para esa Patria que tanto exaltaban sus cantantes y comentaristas esa misma noche- oír a Lucero y a Aguilar, o escuchar todas las estupideces que sus “dulces conductoras” nos recetan en cada evento? Patria suave.

Es inconcebible.

Va a ser que un día, el día menos pensado, la sociedad tomará repentinamente el control de las cosas, y entonces, cuando vean que todo se ha salido de cauce, cuando se den cuenta que el control del país lo asumen mexicanos patriotas y que no hay más concesiones para nadie, entonces desearán modificar sus perversas actitudes. Pero ¿saben que?: ¡Será demasiado tarde!

Lanzo al aire un réquiem de dolor por los muertos de Morelia la noche del 15 de septiembre de 2008, noche de gala mexicana bañada con sangre inocente.  Ellos no merecieron morir, ni tampoco merecieron una sola reseña por TV en una noche en que se celebra la libertad de la Patria y de todos los mexicanos. Suave Patria.

Ellos no merecieron morir.

Y lanzo también al aire una condena –una condena más- en contra de los asesinos salvajes y sin escrúpulos; una condena en contra de las autoridades corruptas, mentirosas e ineptas… y una condena para las televisoras de allá mesmo.


Suave Patria

Tus entrañas no niegan un asilo
para el ave que el párvulo sepulta
en una caja de carretes de hilo,
y nuestra juventud, llorando, oculta
dentro de ti el cadáver hecho poma
de aves que hablan nuestro mismo idioma.


 


Publicado por OswaldoLilly @ 5:22
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios