El ingreso de Google en el mercado de los teléfonos
celulares ha dejado de ser un rumor.
El nuevo teléfono G1,
desvelado esta semana por Google, inició una estrecha carrera con el iPhone de
Apple, en un esfuerzo por captar parte del mercado de los llamados teléfonos
"app" (de aplicaciones) - es decir, celulares que unen la telefonía
inalámbrica normal con aplicaciones de datos.
Pero el G1 no será el mejor
teléfono inalámbrico para todos. Mientras es claramente un competidor directo
con el iPhone -en términos de apariencia, recursos y precio- se distancia del
iPhone en importantes aspectos.
¿Qué ofrece G1?
APLICACIONES
El G1 ha sido diseñado en
todos sus detalles para funcionar con aplicaciones, tanto las populares
"apps" de Google como las de terceros fabricantes. Google, por
supuesto, tendrá la parte del león de aplicaciones ya listas al momento de
lanzar el nuevo teléfono - desde Gmail y Google Maps hasta el creciente número
de aplicaciones ofimáticas que ofrece en su suite de programas Google Docs.
De acuerdo con esto, el G1
viene con un teclado - con juego de teclas estándar - algo más grande que la
mayoría de los teléfonos celulares actuales. Este teclado deslizante se esconde
bajo la pantalla LCD del teléfono cuando no está en uso. El teclado viene como
agradable sorpresa para quienes nunca se pudieron habituar a los teclados
"virtuales" de que están provistos otros celulares, tal como el
iPhone de Apple.
El teclado servirá muy bien
para lo que bien puede ser la mayor sorpresa del G1: su sistema operativo de
código abierto, llamado Android, para el cual todo desarrollador con
conocimientos necesarios podrá crear aplicaciones nuevas. Compare usted esto
con la política propietaria de Apple, con su sistema operativo iPhone, y se
sentirá tentado a recordar el golpe que Apple recibió de computadoras
compatibles con IBM hace muchos años, cuando Apple insistió en rechazar que terceros
fabricantes desarrollaran hardware y software compatible con sus computadoras.
La política de Google con
Android resultará sin duda alguna en una lluvia de aplicaciones para su nuevo
G1. El aspecto negativo de esto, puesto que Google tiene escaso control sobre
desarrolladores ajenos a sus filas, es que la calidad de esas aplicaciones
puede ser muy variable.
En todo caso, a quienes usan
los programas actuales de Google les agradará constatar qué bien trabajan éstos
en el G1. En el nuevo teléfono, Google Maps, por ejemplo, funciona de
maravillas. El uso de la vista calllejera (Street View) de Google Maps - que
proporciona una visión real de los barrios de una ciudad, a nivel de calles
- facilita estupendamente la búsqueda de un destino en particular.
ERGONOMIA
Mientras el G1 se centra en
aplicaciones que sugieren que el aparato ha sido hecho para amantes del teclado
tradicional, los aficionados a las pantallas táctiles tampoco estarán
decepcionados. La LCD
del G1 es una pantalla táctil que puede usted usar para navegar en Internet y
para usar muchos programas. El uso del teclado suele ser completamente
opcional.
En cuanto a diseño, el G1 es
comparable en tamaño al iPhone de Apple, aunque el aparato de Google es algo
más alto y más grueso. El G1 se siente en las manos sin duda alguna más ligero,
más plástico que el iPhone. La interfaz Android se ve moderna y atractiva, más
similar a una interfaz de sobremesa Windows en miniatura que la interfaz única
y altamente táctil del iPhone, que trata de convertirse en extensión de la
natural capacidad humana de ajustar las cosas con las propias manos.
Tal como el iPhone, el G1
ofrece todo el paquete de recursos que se puede esperar de un moderno teléfono
celular de último modelo: Wi-Fi, un navegador Web, un reproductor de audio, una
cámara digital integrada, juegos, numerosas aplicaciones, GPS y correo
electrónico. Notablemente, la cámara digital del G1 tiene una resolución de 3.2
megapíxeles, frente a los 2 megapíxeles del iPhone.
No obstante, hay aspectos en
los cuales el G1 simplemente no da tanto como el iPhone. La batería del G1,
lamentablemente, tiene una vida de sólo 130 horas standby, mientras la del
iPhone dura 300 horas, y la memoria básica del G1 es de 1 gigabyte (1 GB),
mientras la del iPhone es de 8 GB. La memoria del G1 puede ser incrementada a 8
GB, mientras la del iPhone puede expandirse a 16 GB. El G1 tampoco tiene
capacidad de ver vídeos directamente (streaming) como el iPhone, pese a que en
el G1 se puede ver YouTube.
El G1 tampoco tiene la posibilidad
de sincronización con el PC. Por el contrario, Google espera que sea el usuario
mismo quien sincronice sus contactos y calendarios a través de la web. Esto
constituirá un obstáculo para quienes por su trabajo estén ligados a los
servidores de Microsoft Exchange - es decir, al correo y el programa de
administración de contactos de Outlook. El iPhone de Apple, por el contrario,
es capaz de sincronizar con Outlook, con el añadido de actualización gratuita
del software. Usuarios del G1 pueden sincronizar con GMail, el servicio de
correo de Google, pero, a decir verdad, no hay muchas oficinas que reposen en
GMail como principal servicio de correo.
Curiosamente, el G1 carece asimismo de conexión para audífono. A cambio de ello, tendrá usted que usar la única conexión USB en el teléfono para conectar allí un audífono especial USB o recurrir a la ayuda de un adaptador USB de 3.5 mm para poder usar audífonos convencionales. Para peor de males, el único puerto USB del G1 se usa también para recargar electricidad, oír audio y sincronizar USB. Sobra decir que el G1 no será un reemplazo "plug-and-play" para el iPod u otro reproductor mediático portátil.
CONCLUSION
La estrecha vinculación del
G1 con el creciente número de aplicaciones de Google y su sistema operativo de
código abierto le granjeará las simpatías de quienes están ya vinculados a las
aplicaciones de Google. Atraerá asimismo a tecnófilos que disfrutan probando
múltiples añadidos y quieran tener a disposición un amplio repertorio de
aplicaciones. Por otra parte, la apertura de G1 a desarrolladores de todo el
mundo quiere decir que puede haber problemas con los controles de calidad, y
que, en último término, quien acabe sufriendo sea el usuario.
El G1, en breve, apelará a los amantes de los artilugios y a los guerreros de la tecnología. Quienes quieran un producto que simplemente funcione preferirán apostar por el altamente controlado iPhone de Apple.
Milenio.com