La crisis económica que vive Estados
Unidos –dicen que
es la crisis más devastadora de la historia del país- ha ocasionado que los
bonos del Partido Republicano se deprecien y que -¡oh sorpresas de la vida!-,
la popularidad de Barack Obama suba como la espuma del mar.
De nada han
servido las estrategias sucias que el candidato republicano McCain desplegó
esta semana al enviar a Sarah Palin, su cocandidata, a declarar ante los medios
sobre las supuestas ligas radicales de Obama con terroristas del pasado. Esto
suena hasta ridículo, y más parecen ser pataleos de alguien que siente que se
ahoga en medio del mar.
Bien. Vemos
que no sólo en México se utilizan los métodos sucios en política, sino que en
un país donde la democracia suele ser la musa de inspiración de los electores
también se aprecian los manejos miserables de la información tendenciosa para
dañar al contrincante.
Ya ha
quedado de manifiesto ante la mayoría de los electores gringos que la joven
Sarah Palin no es la panacea de la candidatura como han pretendido venderla,
aunque muchos la quieran elevar a una posición política que no encaja con su
realidad. Palin solo es lo que es: una mujer carismática pero sin experiencia
para gobernar un país tan grande y tan complejo.
La edad de
McCain, por otra parte, me parece que será la clave en esta elección: el señor
McCain, aunque lo quieran pintar de héroe de guerras pasadas –guerras
intervencionistas como todas las que han hecho los gringos en el mundo- es
demasiado viejo para ser presidente. No creo que los electores vayan por la
opción McCain-Palin. Ellos simplemente no podrán
competir con lo que los demócratas ofrecen.
Otro factor
importantísimo, además de la crisis histórica que vive Estados Unidos, es el
factor Bush. Con ocho larguísimos años en el poder, Bush entregará un país
devastado, deteriorado y casi en ruinas en varios aspectos de su estructura,
entre los que destacan la parte económica y el asunto bélico.
La fallida decisión
de continuar con la guerra en Irak ya no es a estas alturas un signo tan popular
entre el electorado gringo, y aún entre sus propias huestes partidistas republicanas
está la intención sin duda alguna de votar por la pareja demócrata que encabeza
Obama, como una opción recuperadora de la crisis interna y del rechazo mundial
a la intervención en el país de oriente medio.
En fin, solo
decir que esto lo estoy escribiendo hoy 8 de octubre. Y es más, lo estoy
anticipando: Barack Obama será quien gane las próximas elecciones en los
Estados Unidos.
Y con ello
Obama hará historia. Será el primer candidato de color que llega a ser Presidente de los Estados Unidos.
Y si no, al tiempo.