La técnica,
desarrollada por un equipo de la
Universidad de Carolina del Norte, consiste en una inyección
que puede combatir de inmediato molestias y dolores severos por un periodo de
más de tres días, es decir, unas 14 veces más tiempo que la morfina.
De acuerdo
con un reporte del diario inglés Telegraph.co.uk, la proteína, que puede ser
inyectada, genera un efecto que neutraliza las sustancias químicas del cuerpo
que hacen que el cerebro perciba el dolor.
"En
realidad nos impactó descubrir que esta proteína podría tener un efecto tan
potente contra el dolor. Parece trabajar mucho mejor que la morfina de uso
común", dijo Mark Zylka, profesos de Fisiología Celular en la universidad.
Esta nueva
proteína en el sistema nervioso es en realidad la causante del dolor, pero los
científicos encontraron la manera de convertirla de una sustancia que lo
origina a una que lo suprime.
Zylka
afirma que la proteína suprime el dolor al igual que la morfina pero en
cantidades sustancialmente mayores. Una dosis de ella dura hasta tres días,
mientras que la morfina sólo da cinco horas de alivio al dolor.
"Nos
gustaría poder convertirla en píldoras. Si le damos la dirección correcta a
esto, esperamos lograr concebir toda una nueva forma para los tratamientos
contra el dolor", concluyó.
El Universal Online.