A contrapelo de los discursos
oficiales, la
periodista Carmen Aristegui afirmó que el Estado mexicano ha sido incapaz de
garantizar la seguridad y la vida de sus ciudadanos, así como de combatir la
criminalidad, que llegó ya a niveles oprobiosos.
Así lo dijo
el jueves 16 en su discurso al recibir el Premio Maria Moors Cabot 2008 por
parte de la Escuela
de Periodismo de la
Universidad de Columbia a los comunicadores de excelencia que
contribuyen al entendimiento de temas de interés para el hemisferio.
"Los
poderes fácticos dominan por entero al país. El periodismo libre vive enormes
acechanzas. Periodistas muertos o desaparecidos, en crímenes sin esclarecer,
hacen de México un país de riesgo para nuestra profesión", advirtió la
conductora del programa Aristegui de la cadena CNN en español.
El portal
de la Universidad
de Columbia presenta a Aristegui como la periodista que da voz a aquellos
mexicanos que, de otro modo, no serían vistos ni oídos por sus posturas
críticas. Los golpes periodísticos que dio en su anterior espacio, el programa
Hoy por Hoy de W Radio, provocaron su salida forzada de esta cadena,
perteneciente a Televisa y el grupo español Prisa.
"Aristegui explica y expone lo que hay de
bueno y malo en México -y en el hemisferio- en su programa CNN en Español y en
su columna en el periódico Reforma. Su valor sirve como un ejemplo para los
periodistas, especialmente para las mujeres que luchan para hacer oír su
voz", añade el centro de estudios.
En su
discurso, Aristegui expuso que en un país como México no se puede hablar de una
verdadera democracia cuando sólo dos empresas acaparan el 94% de la televisión
nacional y actúan, en los hechos, como un poder capaz de someter al presidente
de la República
y al Congreso de la Unión.
Respecto a
su salida de W Radio, comentó que en enero pasado la empresa Promotora de
Informaciones, S.A. (Prisa) de España y Televisa de México maquinaron su salida
del programa Hoy por Hoy, en el cual la periodista abordaba temas críticos y
cuestionaba la realidad nacional, lo que a la postre resultó incómodo para
quienes tomaron esa decisión.
"El
caso de W Radio mostró cuán endeble puede ser un periodista y cuán vulnerable
el derecho de los ciudadanos, cuándo en un país no se cuenta con una
legislación moderna en materia de radiodifusión y telecomunicaciones",
señaló.
Además de
Aristegui fueron premiados Gustavo Sierra, editor de política internacional del
diario bonaerense Clarín, Michel Smith, corresponsal del la revista económica
Bloomberg Markets, y Sam Quiñones, periodista del Los Ángeles Times.
Para la
actual conductora de CNN en Español, las condiciones por las que pasa el país
ha generado un amplio fenómeno de autocensura, por demás entendible cuando va
de por medio la vida del comunicador, pero el cual resulta intolerable cuando
aquel que la practica lo hace por comodidad o para no ofender a los poderes
establecidos.
"Son
estos tiempos de involución política y de tentaciones autoritarias",
sentenció Aristegui, quien es la tercera periodista mexicana en recibir el
Premio Maria Moors Cabot; antes lo obtuvieron Alma Guillermoprieto (1999) y
Elena Poniatowska (2004).
Otros
ganadores mexicanos de este premio, considerado el más antiguo para los
periodistas de América Latina y el segundo en importancia después del Pulitzer,
son el fundador de Proceso y presidente del Consejo de Administración de CISA,
Julio Scherer García (1971), Jesús Blancornelas (1998), Jorge Zepeda Patterson
(1999), Alfredo Corchado (2007), Eloy O. Aguilar (2000), Rómulo O'Farril (1961)
y Emilio Azcárraga (1958).
Tras
dedicar el premio a su hijo Emilio, así como al columnista Miguel Ángel
Granados Chapa, Aristegui dijo que la debacle financiera pone a prueba el
conjunto de nuestros equilibrios y amenaza con agravar la ya de por sí
insostenible desigualdad social. La crisis originada desde la soberbia y la
irresponsabilidad de Wall Street, apuntó, provocará daños sociales de
proporciones insospechadas.
"En
este mundo nos tocó vivir. Un mundo lleno de interrogantes en un panorama que
debe ser abordado, cubierto, investigado, desmenuzado y criticado por una
prensa libre en beneficio de la sociedad", agregó.
Y remató
así su intervención: "Las historias por contar son terribles. Sin embargo,
nuestro trabajo es fascinante. No hay tiempo al tedio y somos, en el fondo,
privilegiados. Ejercemos este que es, en palabras de García Márquez, el mejor
oficio del mundo."
Periodistas
amordazados
En forma
paralela a la premiación, la
Escuela de Periodismo de la Universidad de
Columbia organizó un foro enfocado al peligro que enfrentan los periodistas
mexicanos frente al narcotráfico.
Al
participar en este foro, la galardonada advirtió que los riesgos en la
actividad periodística pueden involucrar desde el más poderoso de los medios de
comunicación hasta al último de los trabajadores de la prensa.
"Es
notable que la Universidad
de Columbia haya decidido precisamente organizar este foro que, junto con las
comisiones internacionales que han acudido a México, nos habla de la
preocupación en algún ámbito del espacio internacional sobre lo que ocurre en
México", puntualizó.
Denise
Dresser, también analista de Proceso, habló en torno al tema general de la
jornada: amordazados por el miedo.
Dijo que
los periodistas encargados de cubrir narcotráfico se encuentran, precisamente,
amordazados por el miedo; sin embargo, hay otros casos de personajes que han
sido amordazados por la fuerza, y el más claro ejemplo -indicó- está sentado
hoy aquí.
"Aristegui
está marginalizada por un conflicto de intereses entre el gobierno y el miedo a
la comunicación que ella sacó a la luz pública y que la obligó a salir del aire
hace 10 meses. En una democracia funcional donde opere la competencia, Carmen
irá a otra estación de radio, pero en México la concentración es tal que
pequeños concesionarios temen a los más grandes", sentenció Dresser.
Por
separado, el director general y presidente del Grupo Reforma, Alejandro Junco
de la Vega, hizo
una comparación entre lo que en este momento significa ser empresario y vivir
copado por la inseguridad:
"En mi
país se puede fracasar más rápidamente cuando se emprende un negocio que en el
crimen organizado. El 75% de los negocios que se abren mueren dentro de los dos
primeros años; el 80% se van dentro de los primeros tres años; el 90% para el final de la primera década.
"En
contraste, el riesgo de fracasar como criminal, más allá de la muerte, es
bastante bajo. Sólo 5% de los crímenes se reportan; de esos, sólo 15% de las
víctimas presentan cargos y sólo un muy desafortunado criminal de cada 100 va a
prisión."
Los
premiados recibieron una medalla, 5 mil dólares y una placa de bronce. Se trata
del galardón internacional de periodismo más antiguo del mundo que es otorgado
por los fideicomisarios de la
Universidad de Columbia por recomendación del decano de la Escuela de Periodismo de
esa institución.
Revista Proceso.