jueves, 23 de octubre de 2008


Convertida en objeto de permanente controversia e innegable atractivo, la candidata republicana a la vicepresidencia, Sarah Palin, atizaba ayer la polémica tras conocerse que el Partido Republicano ha gastado más de 150 mil dólares en su vestuario, maquillaje y peluquería, mientras acusa a Barack Obama de ser un “socialista” y protagoniza su papel como campeona de la clase trabajadora y media.

Según revelaciones de la revista Politico, el lujoso vestuario de la gobernadora de Alaska ha salido de las arcas del partido que no ha reparado en gastos con el fin de favorecer la imagen de Sarah Palin.

Un detalle que ha escandalizado a los contribuyentes y donantes por considerar que el vestuario, adquirido en algunas de las más exclusivas tiendas de moda y diseño como Saks Fifth Avenue y Neiman Marcus, ha sido utilizado por Palin mientras habla de la crisis económica que castiga a la clase media.

“Todo parece indicar que los contribuyentes han apoquinado para comprar el lápiz labial de la pitbull”, sentenciaron ayer las contertulias que participan en el programa de la cadena ABC The View que conduce la veterana periodista, Barbara Walters, en alusión al mote que la propia Sarah Palin ha utilizado para presentarse a sí misma como un “pitbull con lápiz labial”.

En medio del escándalo, la portavoz de la campaña, Tracy Schmitt, aseguró ayer que “está previsto que la ropa (de Palin) sea cedida a una organización caritativa después de las elecciones” del 4 de noviembre, en un fútil intento por acallar las críticas que le llueven desde distintos frentes.

El empeño por sacar partido a la imagen “sexy” de Sarah Palin, con un vestuario de marca y con faldas que dejan asomar una generosa porción de sus piernas —a pesar de ser recordada por algunas de sus viejas conocidas en la localidad de Wasilla, como Anne Kilkenny, que la describe como una “mujer de ideas y costumbres puritanas”—, ha conseguido aumentar su atractivo político hasta convertirla en una temible “demagoga con faldas”, según la descripción de la columnista de The Huffington Post, Susie Hoeller.

El escándalo por el lujoso vestuario de Sarah Palin estalló el mismo día en que la agencia Associated Press difundía un reporte, según el cual, la gobernadora de Alaska ha distraído recursos del erario público para que sus hijas viajaran con ella, incluso a eventos a los que no estaban invitadas, y después modificó los informes de gastos para especificar que eran viajes con fines oficiales.

Los pagos realizados con dinero del contribuyente incluyen los costos de hotel y viajes comerciales para que sus tres hijas la acompañaran a ver a su esposo, Todd Palin, en una carrera de vehículos de nieve, y un viaje a Nueva York donde la gobernadora asistió a una conferencia de cinco horas y decidió quedarse cinco días y cuatro noches en un hotel de lujo con su hija Bristol de 17 años.

Pregunta: ¿De qué le sirve a la Palin atacar al adversario político si ella no obra conforme a lo que dice?

Este circo no es otra qusa que más de lo mismo, y se da también en EEUU, en donde las mentiras a veces suelen ser tan grandes como un elefante.

Ya lo dijo Noam Chomski: Elefantes, elefantes… mucho facha es lo que hay.


 


Tags: Sarah Palin, Barack Obama, John Mccain

Publicado por OswaldoLilly @ 18:42
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