La firma de
seguridad informática RSA ha desvelado el que podría ser el
mayor virus troyano descubierto hasta la época, no tanto por su expansión, sino
porque el programa ha robado, según datos de la propia compañía, información
confidencial de unas 500.000 cuentas bancarias desde que fuera lanzado, en
febrero de 2006.
Sinowal,
que es como se llama el virus, ha infectado ordenadores a lo largo y ancho de
todo el mundo y ha sido calificado por RSA como una de las herramientas más
avanzadas que el cibercrimen haya creado nunca, según informa la BBC en su página web.
El sistema que utiliza Sinowal para infectar los
ordenadores no es novedoso. El troyano se instala en el ordenador del
internauta que navega por páginas en cuyos servidores se encuentra alojado sin
que éste se dé cuenta. Luego, cuando el confiado usuario trata de operar en
alguno de los más de 2.000 bancos on line que el virus tiene en su base de
datos, éste inserta campos adicionales en la página de autentificación del
cliente para que las rellene; esa información confidencial y comprometida
(número PIN, número de la seguridad social) se envía a unos servidores donde se
almacenan para su posterior uso.
Según los investigadores, el troyano Sinowal infecta a
aquellos que navegan por páginas poco recomendables (con contenidos
pornográficos o dedicadas al juego), pero se ha detectado también en otras web
que, en principio, no están clasificadas como peligrosas.
Sinowal ha afectado, entre otras, a instituciones
financieras de Estados Unidos, Reino Unido o Polonia, pero a ninguna rusa.
¿Cuál es la importancia de este dato? Detrás del troyano podría estar un viejo
conocido en estas lides (Russian Business Network), pero nadie se atreve a
asegurar que sean realmente los culpables de su desarrollo y mantenimiento.
Uno de los datos que destacan los investigadores que
han descubierto el virus es que éste lleva más de dos años en funcionamiento,
recopilando datos de cientos de miles de cuentas, lo que implica un tremendo
gasto de mantenimiento para la organización que se encuentre detrás de él.
Además, según aseguran desde RSA, los cibercriminales lanzan periódicamente
versiones nuevas de Sinowal.
RSA lamenta que sabe mucho acerca de cómo funciona el
troyano, pero casi nada sobre quienes están detrás de él.
La seguridad empieza por uno mismo
¿Cómo podemos protegernos de este tipo de ataques? En
primer lugar, y obviando que el ordenador cuenta con algún tipo de programa
antivirus, es fundamental tener cuidad por dónde se navega: pensar antes de
pinchar un enlace.
Por ejemplo, no seguir cualquier enlace que nos manden
por correo electrónico o a nuestra cuenta en Facebook o Tuenti. Precisamente
los portales con mayor tráfico son los más propensos para esparcir un virus.
RSA, además, llama a prestar mucha atención a las
páginas de identificación de los bancos. Si un usuario observa cambios, nuevos
campos a rellenar o cualquier elemento que llame la atención, debe abstenerse
de continuar con el proceso de logueo.
El Pais.com