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Con recesión
o sin ella, el primer motivo para cambiar de compañía de móvil es
precisamente cambiar de móvil. Un plan de tarifas atractivo influye, desde
luego, pero el factor decisivo es casi siempre un nuevo terminal.
La aparición de los teléfonos con conexión a Internet
gracias a las nuevas redes HSDPA y el reclamo de las pantallas táctiles han
abierto una veta de mercado aún por explorar. Tanto las operadoras como los
fabricantes lo saben y quieren ir de la mano para conquistar ese filón.
El fuego lo abrió Apple con su iPhone, decidiendo su
comercialización exclusiva en la mayor parte de los países con una sola
compañía, generalmente la operadora líder, como ha ocurrido en España con
Movistar.
Ahora replican ese movimiento Blackberry, que ha
aprovechado el lanzamiento de sus primeros teléfonos con pantalla táctil
(Blackberry Storm y Nokia 5800 XpressMusic) para unirse a Vodafone y Movistar, espectivamente.
Nokia ha dado el paso. Se resistía a entrar por el aro
del táctil porque entendía que le bastaba con el "fácil de usar"
(easy to use) del que presume en sus terminales y la navegabilidad de sus
menús, replicados hasta la saciedad por sus competidores.
Pero el iPhone y, en particular, la última versión 3G,
ha provocado un vuelco en la industria obligando a todos los fabricantes a
exprimir sus lab de innovación para incorporar las pantallas táctiles. Samsung
(Omnia), LG (KP500), HTC (Touch Diamond) y Sony Ericsson (Xperia), que tenían
táctiles en su catálogo, han renovado su escaparate con nuevos modelos.
Pero faltaban los dos grandes, Nokia y RIM, los únicos
que pueden disputar a Apple el liderazgo de los smartphone o teléfonos
inteligentes, aquellos que integran en un solo aparato la navegación por
Internet, MP3, vídeo, GPS, correo electrónico o la agenda electrónica.
Nokia, líder mundial de ventas con el 39,8% del
mercado (IDC), ha querido hacer un estreno por todo lo alto de su modelo táctil
con acento netamente español. La marca finlandesa, rompiendo su costumbre, ha
pactado con Telefónica la comercialización en exclusiva del 5800 XpressMusic,
con estreno mundial en España incluido. La apuesta es arriesgada porque el
táctil está dirigido al gran público y, por el momento, sólo estará accesible a
la mitad del mercado español que controla Movistar.
"Es una propuesta muy innovadora con la que
queremos abrir la modalidad de touch screen (pantalla táctil) a una amplia gama
de clientes, gente joven que desea tener ese tipo de pantalla pero sin
sacrificar la facilidad de uso a la que está acostumbrada con Nokia",
asegura la directora general de Nokia España, Marieta del Rivero.
La marca finlandesa se guarda un as en la manga, ya
que el periodo de exclusividad de Movistar sólo durará la temporada navideña.
Tal vez esa exclusividad tenga que ver con el hecho de que el precio del
terminal en venta libre será de 429 euros, frente a los 279 euros anunciados
inicialmente, por lo que se da por seguro que el precio disminuirá notablemente
tras las navidades.
Los clientes de Movistar disfrutarán de precios mucho
más asequibles, aunque los planes de consumo mínimo (voz y datos) para tener un
5800 no se desvelarán hasta el 1 de diciembre, fecha de su estreno mundial.
La que sí ha hecho públicos sus planes es Vodafone. La
operadora británica pidió a RIM que fabricará una Blackberry táctil
expresamente diseñada para sus clientes y su plataforma Vodafone Live! En
España, la nueva Storm será su principal arma para desbancar la hegemonía
insultante del iPhone 3G de Movistar.
Los planes de tarifas juegan a favor de Vodafone. La Storm se puede conseguir
entre 19 y 349 euros, frente al rango de 0 a 299 euros del iPhone. No obstante, esa
diferencia se compensa porque Vodafone sólo exige un compromiso de permanencia
de 18 meses en lugar de los 24 de Movistar.
La otra es la tarifa plana de datos, sin trampa ni
cartón. Por 18 euros al mes se tiene tráfico ilimitado en Internet y correo
electrónico. El iPhone exige una tarifa de datos (de 15 o 25 euros mensuales).
En Vodafone se puede conseguir una Storm sin consumo mínimo de datos, aunque
mucho más cara.
"Vodafone quería un producto revolucionario, una
Blackberry dirigida al gran público, porque hasta ahora todo el mundo asocia
nuestro teléfono con el mercado corporativo. La Storm cumple esa función,
puesto que, a diferencia de otros productos, la gente puede navegar por
Internet, intercambiar ficheros, chatear o entrar en redes sociales con la
seguridad absoluta de que va a pagar siempre lo mismo al mes, sin sorpresas.
Con el iPhone, Apple se quiso meter en nuestro
terreno, el de las empresas, donde somos lideres indiscutibles. Ahora nosotros
nos metemos en el suyo, el del gran consumo. Y eso es bueno para ambos",
señala Larry Bensadon, director global de RIM para Vodafone.
Vodafone quiere jugar también la baza de la web 2.0.
España es el primer país de Europa en número de usuarios de móviles que
utilizan sus terminales para poder acceder a las páginas de redes sociales, con
un 50% del total. La Storm
integra Facebook, Messenger, Flickr y YouTube.
Aunque, sin duda, uno de los principales reclamos será
el elogiado push email, que permite gestionar el correo electrónico como en el
PC, un servicio cada vez más demandado ya que se estima que 1,3 millones de
usuarios gestionarán su correo desde el móvil en 2009.
Nokia también tiene armas para dar la batalla al
iPhone. Su táctil combina la tecnología puntera de sus N-series -cámara de
fotos y de vídeo, MP3 y GPS a la última- con la manejabilidad de cualquiera de
sus modelos para gran consumo. "En el 5800 XpressMusic, Nokia se ha
preocupado de tener un interfaz de usuario más intuitivo y fácil de usar, sin
sacrificar ninguna funcionalidad como la cámara de vídeo con calidad DVD [el
iPhone no graba vídeo]", señala Del Rivero.
Además del vídeo, la máxima responsable de la marca
finlandesa destaca que el nuevo modelo está abierto a todo tipo de programas y
aplicaciones sin la exclusividad que exige Apple.
Pero lo cierto es que este capítulo sigue siendo un
hándicap para Nokia. Como sucede con los N-series, las aplicaciones son pocas y
casi todas de pago, nada que ver con las más de 500 aplicaciones gratuitas y
superfashion del iPhone.
El otro gran escollo es la facilidad para encoger y
agrandar las imágenes del modelo de Apple con dos dedos, que ningún otro
fabricante ha sido capaz de emular.
En realidad, la pantalla táctil es sólo el último
reclamo para hacerse con un mercado inmune a la crisis. Y es que mientras la
venta total de terminales cae (un 8% en el tercer trimestre en Europa
occidental), el segmento de los smartphones crece sin parar (un 58% en el
último año).
Por eso, fabricantes y operadores han unido sus
fuerzas para captar ese mercado de usuarios de smartphones. No porque sean más
inteligentes como sus teléfonos sino porque gastan más.
El Pais.com
Tags: móvil táctil, iphone, apple