Las pantallas de plasma se
convirtieron en las
más populares cuando los televisores CRT, conocidos popularmente como de tubo,
comenzaron a pasar a mejor vida.
Más tarde la evolución de la producción de los LCD comenzó a ganarle terreno al plasma, que pronto podría desaparecer debido a una futura prohibición de la Unión Europea, aunque sobrevivirán los plasma diseñados específicamente para respetar el medio ambiente, publicó el diario web ABC.es.
El sitio asegura que todo parece indicar que el futuro de las televisiones planas está en la tecnología OLED. Hace pocos años tener un televisor de plasma en el hogar era sinónimo de opulencia y lujo. Ahora, en tiempos de crisis y compromiso ecológico, es sinónimo de derroche.
ABC dijo que según informa el Daily Mail en su edición online, la Unión Europea fijará la próxima primavera unos nuevos estándares máximos de consumo energético en dispositivos tecnológicos y los televisores de plasma los superarán, lo que provocará inevitablemente su desaparición. La medida forma parte de la estrategia de Bruselas de evitar el calentamiento global reduciendo el consumo energético en los hogares.
El futuro se llama OLED
ABC dijo que los televisores OLED (Organic Lift Emitting Diode) serán la tecnología que liderará este mercado en el futuro gracias a un compendio de ventajas sobre los modelos actuales. Se puede usar como dispositivo de salida de imagen o como simple fuente de luz y su gran ventaja es que, mediante componentes orgánicos autoluminescentes, prescinde de retroiluminación, que sí necesitan las actuales pantallas de plasma y LCD.
Este cambio permite que los OLED ofrecan una serie de ventajas que les hace firmes candidatos a tomar la delantera en la industria de las pantallas de ordenadores y televisores. Este tipo de tecnología permitirá que sean más delgados (Entre una tercera y cuarta parte, hasta los 3 milímetros) y flexibles, lo que significa menos peso y mayor comodidad para el usuario. Además, representa nuevas posibilidades para los diseñadores.
El Universal Online