Nuestro planeta podría albergar formas de "vida extraña" que no
se parecen en nada a lo que nosotros solemos llamar organismos vivos, aseguró
Davies.
Estas
formas de vida podrían estar escondidas en lagos formados por arsénico tóxico o
en conductos de ventilación bajo el fondo del mar.
Por esta
razón, Davis urgió a la comunidad científica a lanzar una "expedición a la Tierra" para que
investigue ambientes hostiles en busca de señales de bio-actividad.
"No
hace falta mirar otros planetas para encontrar otras formas de vida. Podría
estar frente a nuestras propias narices, o incluso, dentro de nuestras
narices", afirmó el físico.
Para Davies
sería completamente razonable encontrar vida extraña en nuestro planeta y si
hasta el momento no se ha encontrado es porque, en su opinión, nadie se ha molestado
en buscarla.
"La
pregunta es por qué. El costo no es alto, sería una fracción del dinero que se
utiliza para buscar vida extraterrestre", dijo el científico.
Davies fue
uno de los expertos que expuso sus ideas en el simposio que debatió la
posibilidad de que la vida haya evolucionado en la Tierra en más de una
ocasión.
Los
descendientes de esta "segunda génesis" podrían haber sobrevivido
hasta hoy en una suerte de biósfera paralela que está por fuera de nuestro
radar, porque sus habitantes tiene una bioquímica muy diferente a la nuestra.
"Todos
nuestros microscopios están preparados para la vida que nosotros conocemos, por
eso no sorprende que no hayamos encontrado microbios con una bioquímica
diferente", señala Davies.
"Sencillamente,
no sabemos cuán extraña sería esta otra forma de vida. El espectro es tan
amplio como lo es nuestra imaginación y eso explica por qué es tan difícil
buscarla".
Si existe,
esta forma de vida podría estar basada en ADN o ARN, pero con un código
genético ligeramente diferente o con distintos aminoácidos. En el otro
extremo del espectro, podríamos encontrar criaturas con diferencias más
drásticas.
"Quizás
uno de los elementos presentes en la vida -carbono, hidrógeno, oxígeno,
nitrógeno o fósforo- podría haber sido reemplazado por otra cosa", explica
Davies."Por
ejemplo, la mayoría de las funciones que cumple el fósforo las puede cumplir el
arsénico".
Entonces,
¿cómo ir en busca de algo que nunca antes hemos visto?
"Hay
dos posibilidades", dice Davies, "una es que esta otra forma de vida
esté ecológicamente aislada, en nichos más allá del alcance de la
humanidad".
En ese caso,
debemos comenzar con los ambientes más inhóspitos del planeta, como desiertos,
salinas, zonas de alta presión, temperatura o radiación solar. "La lista
de los lugares que podemos visitar es larga", señaló el científico.
Por otra
parte, si la "vida extraña" está entre nosotros, será muchos más
difícil detectarla. "Habrá que encontrar la forma de filtrar información y
dejar de lado todo lo que no es".
Este
trabajoso proceso ha sido utilizado para buscar organismos desconocidos en el
mar.
"Personalmente",
señaló Davies, "yo sólo estoy interesado en establecer si la vida ocurrió
más de una vez. Si descubrimos que ocurrió dos veces, entonces habrá ocurrido
en todo el universo".
"Éste,
estará lleno de vida, y es muy posible", concluyó Davies, "que no
estemos solos".
BBC Mundo