
Es realmente asombroso.
Y es que no puede dejar de ser sorprendente que en la actualidad, a través de Internet se esté haciendo esto:
1). Se mandan un millón de mensajes por segundo vía mensajero instantáneo.
2). Se envían 40 millones de correos electrónicos por día.
3). Se hacen 3.6 millones de búsquedas por día a través de Google.
4). Facebook tiene casi 175 millones de miembros en todo el mundo.
Y sigue la mata dando. Es admirable que al día de hoy haya ya 4 mil millones de celulares en las manos de la gente de esta generación. ¡Cómo cambian las cosas! ¡Cuatro mil millones! Y esto es una revolución en las comunicaciones que seguirá creciendo.
Claro que el negocio ha sido también fabuloso en concomitancia con el desarrollo. Y así podríamos seguir con la estadística asombrosa de lo que ha logrado la tecnología como medio de comunicación y transmisión de datos.
Hace tan solo 50 años el mundo ni siquiera soñaba con estos logros, pero vemos que ahora la industria se ha transformado y hemos creado un mundo plano en las comunicaciones, un mundo que se despliega en línea recta y que integra más de una veintena de servicios y herramientas de uso común, que el día de mañana se duplicarán, y así sucesivamente.
Pero bueno, algún costo tiene que pagar la sociedad, y es seguro que el principal es el costo moral por la falta de control en los accesos, y cuando digo control no estoy hablando de censura. Esto es algo difícil de tratar, y más difícil aún de instrumentar.
Mas acabo de leer hoy acerca de un estudio realizado en Inglaterra sobre las consecuencias de una vida sedentaria frente a una pantalla de televisión, un monitor, un videojuego, un celular, o cosa parecida. Está comprobado que los niños que permanecen más de dos horas frente a un aparatito de estos (¡los de la nueva tecnología!) son más propensos a contraer asma.
¿La causa? Es fácil predecirla: el sedentarismo consuetudinario produce atrofia, o si se quiere ver de otra manera, ese tiempo de inactividad en que el cuerpo se pierde de ejercicio, lesiona el desarrollo pulmonar de los infantes. Esto, visto así, nos hace vislumbrar a una generación de adultos con serios problemas de salud.
En fin, que a mi me parece que el precio que pagaremos es demasiado alto, aunque todavía no podamos tocar con las manos las consecuencias.
Y lastimosamente, este post tampoco servirá de nada.
Tags: Internet, comunicaciones, tecnología