
Bueno, primero la
nota:
Un grupo de arqueólogos ha descubierto en la bahía de
Venecia los restos de una "vampiresa" del siglo XV, informan hoy los
medios italianos.
La calavera de la mujer aparece con una estaca que le
atraviesa la boca, del mismo modo que indica la tradición medieval para acabar
con los supuestos vampiros.
Cerca del lugar del hallazgo existía en 1468 un hospital
militar para enfermos de la peste. Según un especialista de la academia
estadunidense de ciencias forenses (AAFS), "cuanto más se expandía la
peste, más se pensaba entonces que las vampiresas transmitían la
enfermedad".
Es posible que la asociación con los vampiros proceda de que
muchas víctimas de la peste expulsaban al morir un reguero de sangre por la
boca. Además, la leyenda cuenta que estos "muertos vivientes" se
alimentaban en sus ataúdes de la sangre de los cadáveres infectados con la
peste y con sus mordiscos propagaban la enfermedad a otras personas.
Para evitarlo, se clavaba a los sospechosos una estaca
atravesándoles la boca, para evitar que pudieran morder. Y es posible que esto
pudiera haberle ocurrido a la mujer cuyos restos acaban de ser encontrados.
Ahora el comentario:
La tradición literaria vampiresca (que de seguro fue
recogida de la cultura popular del pasado) ha afirmado siempre el uso de
determinados procedimientos para deshacerse ad
perpetuam de un supuesto vampiro.
Si mal no recuerdo, el principal método utilizado en las
novelas clásicas es el de clavar una estaca afilada en el pecho del vampiro con
el fin de atravesarle el corazón y evitar que “vuelva a vivir.”
Los mecanismos alternos narrados en las novelas como el uso de
agua bendita, la exposición a luz del día, la ostentación de una cruz, y no sé
si habrá otros (el espejo solo permitía conocer la personalidad del vampiro por
la falta de reflejo) únicamente servían para ahuyentar al monstruo, mas no para
exterminarlo.
Saber por pruebas desenterradas que no fue en el corazón
sino en la boca donde se clavó la estaca a esta supuesta vampiresa no es sino,
al parecer, algo puntual que debió ocurrir durante el siglo XV como
consecuencia de los temores provocados por la peste. Esto bien podrá
confirmarse más adelante en excavaciones de vetustos cementerios de aquel
siglo.
No obstante puede tratarse -por qué no decirlo-, de una segunda
alternativa de muerte jamás descrita ni por Stocker, ni por Rice, ni por ningún
otro novelista del terror, porque lo más seguro es que nunca lo supieron. ¿Quién
puede asegurarlo?
El hecho de que en las novelas solo se mencione un único
procedimiento de exterminación no exime de ningún modo el uso de otro procedimiento cualquiera, siempre que éste se hubiese considerado efectivo por los
victimarios de aquel tiempo.
En fin, que esta es una muestra más de que la historia aún
tiene secretos que todavía no nos han sido revelados.
Vampirescos días para todos.