domingo, 08 de marzo de 2009



El tema de la francesa Florence Cassez, condenada a 60 años de prisión por cuatro secuestros se convirtió en político cuando la familia de la detenida acudió a diputados cercanos al presidente Nicolas Sarkozy, quienes a su vez llevaron el asunto al Palacio del Elíseo.

Asesorados por el abogado Franck Berton, la pareja, los legisladores y el gobernante decidieron actuar con una sola estrategia: descalificar la investigación y echar abajo el caso a partir de los múltiples errores judiciales hallados en el proceso seguido en México, que ya cumple tres años.

Es decir, antes que atacar por el flanco de la inocencia de la joven de 34 años, se acordó lanzar una ofensiva con base en los hechos suscitados desde la misma detención, que ocurrió un día después de lo que la autoridad judicial informó, y que fue montada para ser exhibida en televisión, en tiempo real, como un reality show del crimen, bajo las órdenes de Genaro García Luna, entonces titular de la Agencia Federal de Investigación, y ahora poderoso secretario federal de Seguridad Pública.

Esa táctica mediática de la policía de Vicente Fox, que se hizo bolas con el asunto, negó todo y acabó reconociendo la puesta en escena (otro reality más  fue la liberación del entrenador de futbol Rubén Omar Romano), aunada a la muerte de un testigo que no confirmó su acusación contra Florence, dieron las armas suficientes a la defensa para hacer presión ante el presidente y el Congreso franceses, que asumieron el caso desde hace un año como prioritario y en enero pasado se integró a la agenda de Sarkozy con motivo de su visita de Estado, que comienza mañana lunes 9 de marzo de forma oficial.

El dilema de Florence es aceptar la culpabilidad, para que se cierre el caso y pueda proceder el trato México-Europa de repatriación. Si mantiene su discurso de inocencia y apela de la sentencia de 60 años recién impuesta (originalmente era de 96 años), el asunto se llevará un año más y seguro que Sarkozy y Bruni no regresarán y se olvidarán del tema.

La otra opción para ella es el indulto presidencial, pero Felipe Calderón debería estar demente para otorgarlo, en medio de la crisis de inseguridad y los reclamos de víctimas de plagio y sus familiares para retener a la francesa.

Sin embargo, Calderón también tiene un dilema. Aun si las autoridades le reportan que Cassez está superclavada en los secuestros y que las pruebas son suficientes y sólidas, sabe que ahora le corresponde de alguna forma limpiar el tiradero que le dejó su carta fuerte actual en seguridad pública, García Luna, con los reality shows que armó.

Todo apunta a que la diplomacia y la legalidad imperen, ella acepte los secuestros, se aplique el acuerdo de repatriación y, eso sí, con la magia legal de cruzar el Atlántico la pena quede en sólo 20 años. Entre hoy y mañana se conocerá el desenlace. Y quién sabe si eso se llame justicia.

 

Alfredo C. Villeda

Milenio.com


Tags: Florence Cassez, secuestros, Francia

Publicado por OswaldoLilly @ 18:11
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Publicado por Visitante
domingo, 08 de marzo de 2009 | 18:46
una ya no confia en lo que dice la policia mexicana Fumador la duda subsistira