
Aunque no usan lentes
de armazón grueso ni moño al pie de cuello ni suéteres de rombos, a los
geeks se les identifica como los “nuevos nerds”.
Ellos dedican más de 16 horas de su tiempo diario a los
chats, a los videojuegos, a ver gadgets, a piratear de la web series
televisivas, a subir sus videos a YouTube, entre otras actividades.
Considerados además por Dictionary.com como los protopiratas
informáticos en etapa larval, los nerds del siglo XXI son fans de la
tecnología, nada cercanos a los loosers o perdedores. Saben que su habilidad en
el ciberespacio puede abrirles puertas en el futuro.
Los geeks guardan distancia de los nerds, a quienes señalan
como personas que estudian demasiado y aplican poco. “Son ratones de
biblioteca”, argumentan. Ellos, por el contrario, estudian poco pero aplican
mucho.
Admiran el éxito económico de Bill Gates, creador del
sistema operativo Microsoft Windows, y de Steve Jobs, presidente de Apple.
Luis García Roiz, estudioso de este grupo social y profesor
de la
Universidad Iberoamericana, asegura que el mundo de hoy es de
las personas que tienen características geeks: “Veamos a los directores de
películas, a los que hacen videojuegos, a las personas que programan o crean
aplicaciones como Steve Jobs o incluso Guillermo del Toro”.
Para ser geek, pareciera que no hay requisito de edad ni
sexo, sino simplemente características: facilidad de aprender lo que la
tecnología ofrece, así como saber manejarla, aplicarla y estudiarla.
Daniel Lati, geekgamer y líder a sus 20 años de un clan de
videojuegos en internet llamado clanmex.net, comenta que su jugador con mayor
edad tiene 45 años y 15 años el más pequeño. ¿Y de las mujeres geeks? Por
supuesto que las hay, pero no llegan ni siquiera a 1%.
Los geeks también buscan alternativas de software. “Si les
venden una computadora con un sistema como el Windows Vista y no les agrada, el
geek trata de cambiarlo por algo que le guste aunque el fabricante diga que no
se puede”, explica Carlos Fernando de Montanaro, fundador de darkclockers.com.
Este foro gratuito, que tiene un promedio de 131 mil visitas
mensuales, reúne a muchos geeks. Ahí se puede solicitar desde apoyo de soporte
técnico para configurar un teléfono celular hasta las guías para que los
usuarios de computadoras personales, PC o celulares puedan obtener el máximo
rendimiento de su equipo.
“Lans parties”
Revistas como Wired (especializada en tecnología), de venta
en México pero editada en inglés, es una de las publicaciones consultadas por
los geeks.
Una de las marcas identificadas como muy geek es
Thermaltake, empresa que produce enfriadores termales, que ayudan a un mejor
funcionamiento y alto rendimiento de los equipos computacionales.
Ser geek no es una moda, es un estilo de vida extraño o
“friki”. En comparación con los nerds, a los geeks sí les gusta socializar y,
en ocasiones, es imprescindible porque el ciberespacio se los demanda. No
obstante, también van a fiestas. Se divierten, pero a su manera. Organizan y
asisten a las Lans Parties, en donde cada invitado lleva su computadora y desde
ahí juega con el de a lado o con el que está a 10 metros de distancia.
Nada de ritmos caribeños que los hagan bailar, ni tampoco alcohol, porque
pierden las habilidades para ganarle a su contrincante. Durante la reunión,
aunque pueden identificarse por su nombre, es común escuchar sus nicknames con
los que se identifican para jugar.
No, tampoco tienen una red social tipo Facebook o Hi5, pero
seguro se les encuentra en competencias de videojuegos, convenciones sobre
tecnología y foros como darkclockers.
Hace dos años la convocatoria que hiciera Microsoft en el
asta bandera del Zócalo capitalino para celebrar el lanzamiento de Windows
Vista, fue uno de los pretextos para que los geeks de hueso colorado se
reunieran de manera masiva.
Una palabra muy geek es overclock, que implica darle el
máximo rendimiento a equipos tecnológicos de computación, comunicación o
entretenimiento.
Es común que usen el P2P (peer-to-peer), red informática
entre iguales que no tiene clientes ni servidores fijos, sino una serie de
nodos que se comportan simultáneamente como clientes y como servidores respecto
de los demás nodos de la red. Es una forma legal de compartir archivos, audio,
video, texto, software y datos en cualquier formato digital, de forma similar a
como se hace en el email o mensajeros instantáneos, sólo que de una manera más
eficiente.
La noche y parte de la madrugada son vitales para ellos.
Saben que las buenas calificaciones en la escuela no necesariamente significan
que les vaya a ir bien en la vida, por eso pueden tener un promedio por debajo
de 8, pero con una habilidad especial para la tecnología.
Los geeks se dan cuenta que invertir su tiempo en la
tecnología les puede redituar en un sueldo nada despreciable, pero también el
dedicarse a una actividad que les apasiona.
“Sí, sí se le aplica mucho tiempo enfocado especialmente a
la tecnología que al final se vuelve una forma de vida, pues en muchos casos
ese conocimiento que tienes sobre tecnología te ayuda a obtener un empleo bien
remunerado, entonces finalmente haces lo que quieres obteniendo un ingreso”,
asegura de Montanaro.
El Vaticano de los geeks
El Vaticano es a los católicos como Silicon Valley podría
ser para algunos geeks. Un lugar sagrado ubicado en el estado de California,
Estados Unidos, donde se ubican las industrias de alta tecnología y donde
históricamente se estableció un programa para incentivar a los estudiantes
egresados de la
Universidad de Stanford como William Hewlett y David Packard,
que llegaron a convertirse en una exitosa firma tecnológica.
En los 70 era un insulto que te dijeran nerd o “matado”,
pero después de los 90, cuando surgieron los geeks, nada fue igual. Hoy sabemos
que no habrá venganza de los “nuevos nerds” pero sí un reconocimiento a que ser
geek puede derivar en conductas poco convencionales pero también en el triunfo
profesional en momentos en los que el avance de las tecnologías no dará marcha
atrás.
El Universal Online