
Algo muy extraño le está sucediendo a los anillos de Saturno, ya que cada
día se ven más angostos y en algún momento terminarán por desaparecer.
Los
expertos opinan que durante las próximas semanas hay que comprar o rentar un
telescopio para poder observar el fenómeno.
Saturno,
considerado como una de las máximas joyas del Sistema Solar, debido
precisamente a la belleza y perfección de sus anillos, parece estar condenado a
perder su atractivo. Incluso, dentro de la astronomía hay una alerta roja sobre
este hecho. Los abiertos anillos de este planeta están reduciéndose rápidamente
y están adoptando una forma de línea delgada.
Hace 400
años el mismo fenómeno desconcertó a Galileo Galilei, quien al observar a
través de un primitivo telescopio descubrió los anillos de Saturno en 1610 e
inmediatamente escribió a sus mecenas, los Medici: “He hallado otra muy extraña
maravilla, la cual me gustaría mostrar a sus altezas”.
Sin
embargo, se sorprendió cuando los anillos desaparecieron después de un año del
descubrimiento.
La
explicación a ese raro fenómeno es la misma a lo que está sucediendo ahora: el
sexto planeta del Sistema Solar está experimentando un cruce del plano de los
anillos, y a medida que éste gira alrededor del Sol, periódicamente coloca sus
anillos de canto a la Tierra
(una vez cada 14 ó 15 años). Debido a que los anillos son tan delgados pueden
desaparecer cuando se les observa a través de un telescopio.
Galileo
nunca entendió la verdadera naturaleza de la estructura de este planeta. No
sabía que eran un conjunto de lunas que orbitaban en forma de disco y cuyo
tamaño variaba por componerse desde polvo microscópico hasta grandes objetos
que daban vueltas, aunque algunos científicos establecen que se podría tratar
de los restos de una luna destrozada.
En 1659,
Christaan Huygens explicó correctamente que la desaparición periódica se debía
a los cruces del plano de los anillos. Un año después, Jean Chapelain argumentó
que los anillos de Saturno no eran sólidos, sino que estaban hechos más bien de
muchas pequeñas partículas que orbitaban el planeta de manera independiente. Su
correcta sugerencia no fue ampliamente aceptada durante los siguientes 200
años.
En los
próximos meses los anillos de Saturno se verán cada vez más delgados, hasta que
el 4 de septiembre de 2009 desaparecerán por completo.
Cuando esto
le sucedió a Galileo en 1612, abandonó por un corto tiempo el estudio del
planeta. Sin embargo, con el tiempo eso fue considerado un grave error porque
los cruces del plano de los anillos son los momentos ideales para descubrir
nuevas lunas a su alrededor y anillos externos más tenues. Incluso, también es
el momento perfecto para contemplar el curioso polo azul al norte del planeta.
En 2005, la
sonda espacial Cassini voló sobre el hemisferio norte de Saturno y demostró que
el cielo es azul celeste igual que en la Tierra, y aunque se trata de un planeta de nubes
doradas, por alguna razón éstas, a altas latitudes en el norte, se han vuelto
claras, dejando al descubierto una cúpula azul muy inusual.
Durante
años solamente Cassini había disfrutado de esta vista, porque desde la Tierra la capa azul de
Saturno estaba oculta detrás de los anillos, pero ahora que están abiertos
finalmente se pueden apreciar sus bandas y zonas de color verde azulado en el
hemisferio norte.
Entre el
martes 18 y el miércoles 19 de marzo, la Luna (que estará casi llena) y Saturno estarán
alineados en la misma parte del cielo, situación que hará que éste sea
inusualmente fácil de encontrar, por lo que para capturar y ver a este mítico
planeta sólo habrá que apuntar al cielo después de la puesta del Sol y luego
ubicar a la Luna,
porque al lado de ella se encontrará Saturno que se verá como el punto más
cercano, dorado y brillante.
De perderse
este evento tendrá que esperar hasta el 2024 o 2025 para que Saturno vuelva a
esconder caprichosamente sus anillos.
Excelsior.com.mx
Tags: Saturno, anillos saturno, astronomía