miércoles, 18 de marzo de 2009


Nada de filantropías. Robar a los ricos para repartir a los pobres ya no es noticia. Noticia es lo contrario, pues los periódicos y la Internet están llenos de notas en este tenor: ricos que roban a los pobres para quedárselo ellos, aunque confieso que lo de Madoff no sé en dónde encajará, o si se trata de una nueva tipología que el fabuloso mundo del engaño acaba de dar a luz.

Nada de filantropías, ni generosidad, ni altruismo, ni caridad o abnegación. Eso pasó a la historia. Y así es como en estos tiempos se está escribiendo otra historia: la historia moderna del abuso, el latrocinio, el fraude, la rapiña y la depredación sin que existan Robin Hood o Chucho el Roto que equilibren la balanza. ¿Se puede decir de otra manera?

Los tiempos ya no son como antes. Hace mucho se conoció la historia en México de un hombre de este perfil, filántropo, generoso y altruista, al menos de corazón. Y algunos todavía se preguntan, (sobre todo los ricos): ¿Si Chucho el Roto hubiese sido rico, hubiera regalado de lo suyo a los pobres?

No justifico en modo alguno el robo –todo lo contrario-, pero sabido es que ladrón que roba a ladrón… . Decía yo que Chucho el Roto, -o Jesús Arriaga-, fue un Robin Hood del porfiriato. Dicen que vestía de catrín, porque justo así llamaban a los catrines de su tiempo: “rotos”.

Pero ahora está de moda denostar a los caritativos y ensalzar a los ladrones en actos públicos.

Un académico británico –según la BBC- dice haber encontrado evidencia de que el legendario bandido Robin Hood no era tan popular como se cree. La historia de Robin Hood y su banda de alegres amigos es una leyenda británica clásica que ha recorrido el mundo entero, y con millones de adeptos además.

Amado por los pobres y odiado por los ricos, -cómo no-, Robin Hood y su pandilla merodeaba los bosques reales de Sherwood, en Nottinghamshire. Se dice que este eterno antihéroe por excelencia robaba a gobernantes y curas corruptos, gente acomodada pues, para entregar parte del botín a los necesitados, menesterosos y oprimidos, que en aquel tiempo eran tratados casi como esclavos.

Pero ahora Julian Luxford, un académico de la Universidad de St.Andrews de Escocia, dice haber encontrado una nota que pone en duda la reputación de Hood. ¿Se imaginan? Inmerso en su lectura de libros de historia de Inglaterra en la biblioteca de Eton, fundada en 1440 por el rey Enrique VI, se topó de repente con algo escrito en los márgenes de un manuscrito monástico. ¡Oh, Dios, una nota!

Dice el señor Luxford que la nota de marras decía así: "Según la opinión popular, un cierto delincuente llamado Robin Hood, junto con sus cómplices, infestó Sherwood y otras áreas de Inglaterra donde se cumplía (sic) con la ley con continuos robos".

Se trata de la referencia más antigua que se ha encontrado, y puesto que el manuscrito, conocido como el "Polychronicon", data del año 1340, parece indicar que en vez de vivir en la época de Ricardo I, Robin Hood fue un forajido en los tiempos del rey Eduardo I. ¿Pero qué importa eso? Lo que importa es que había ricos corruptos que robaban y a quienes había también que robar para equilibrar la balanza... ¡y ya!

Pienso que sin duda alguna a Robin Hood le habría dado lo mismo robar a los ricos del siglo XII que a los ricos del siglo XXI, siempre que su riqueza proviniese de la corrupción y la opresión de los que menos tienen. ¿No es cierto? Pero claro, la clase "alta" de su época estaba compuesta por clérigos ladrones y corruptos, así que éstos no tenían razón para estar tan contentos con Robin como para no poner notas quejosas adjuntas en sus libros.  

Y algo parecido ocurrió con Chucho el Roto. El gobierno porfirista, corrupto y opresor, necesitaba tildarlo de ladrón y de bandido, tenía que difamarlo y denigrarlo, y tenía que encarcelarlo y tenía que acabar con él, porque ayudaba a los pobres quitándole a los ricos corruptos de la "clase alta".

¿Robar? Bueno, este es un verbo cuya aplicación suscita hoy un cierto morbo irónico. Porque algunos roban abiertamente, como Robin Hood o Chucho el Roto para darle a los pobres, y otros muchos, escudados tras el poder y a la sombra de leyes amañadas, también roban para ellos mismos, aunque se “limpien” o pretendan “limpiarse” con el mismo parabrisas publicitario gubernamental.

¿Hay alguna diferencia? Por eso prefiero a los Robin Hood y a los Chucho el Roto... aunque surjan Polychronicons a toro pasado y hallados en libros olvidados.



Tags: Robin Hood, Chucho el Roto

Publicado por OswaldoLilly @ 20:12
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Comentarios
Publicado por Visitante
sábado, 11 de abril de 2009 | 4:29
jajaaaa pues si es verdad.... todos roban de una u otra manera, todo depende del cristal no?DemonioDemonio
el post bastante bueno felicid
Publicado por Visitante
domingo, 17 de mayo de 2009 | 17:34
del anglosajón al mexicano, prefiero a este último pero sin vaguedades
Publicado por Visitante
sábado, 23 de mayo de 2009 | 4:08
si yap, mejor un chucho el roto o un robin que los ladrones politicos que esquilman al pueblo en pleno siglo 21