domingo, 26 de abril de 2009



Aunque no soy catastrofista tampoco puedo cerrar los ojos ante realidades tangibles. Y lo que miro en el mundo de manera acentuada son desastres.

 

Continuos temblores, guerra con los narcotraficantes, neopiratería marítima, sangre abundante derramada, crisis económicas, cracks financieros mundiales, desigualdades humanas radicales, abusos y violaciones, brotes de enfermedades incurables, y ahora, la plaga del virus de una influenza que proviene de los cerdos, un virus mutado y adaptado para acabar con los humanos y que amenaza con extenderse a todo el mundo.. ¡Qué tremendo!

 

Por eso no me es extraño que la BBC publicara apenas una noticia –otra más por Dios- que, aunque no quiera, tengo que añadirla a mi lista de calamidades mundiales. Hela aquí:

 

Varios científicos chilenos investigan las misteriosas muertes de peces y aves, ocurridas en las últimas semanas. Cientos de pingüinos, millones de peces y cerca de 2.000 pichones de flamencos perecieron en circunstancias no aclaradas en diversos puntos del país.

 

Algunos ambientalistas culpan al cambio climático, mientras otros acusan a las industrias pesquera y minera, responsabilizándolas de provocar un desastre en los ecosistemas de Chile, hábitats de rica flora y fauna.

 

Las muertes que tanto perturban a los científicos comenzaron a finales de marzo, con el descubrimiento de los cadáveres de unos 800 pingüinos en una playa del sur del país.

 

Es bastante común que algunos pingüinos mueran atrapados en las redes de los pescadores locales, pero eso se descartó como la causa de muerte simultánea de tantos especímenes.

 

Algunos ambientalistas culpan a la pesca excesiva, que los deja sin alimento.

 

Alex Muñoz, director ejecutivo de Oceana, un grupo internacional de conservación marina, dice que "una explicación posible de la muerte de los pingüinos es que no hayan encontrado suficiente comida. Se alimentan de las sardinas, por ejemplo, y si tienes una sobreexplotación de sardinas en Chile, entonces puede empezar a haber otras especies que se alimentan de ellas que se mueren de hambre".

 

Poco después de este macabro descubrimiento, hubo que llamar al ejército para que retirara millones de sardinas de otra playa del sur. Tan apestoso era el mal olor que las escuelas del lugar debieron suspender las clases.

 

Y mientras los científicos se preguntaban por un posible vínculo entre ambos incidentes, de la noche a la mañana, miles de ejemplares de una peculiar subespecie de flamenco andino abandonaron sus nidos en un lago salado del desierto de Atacama en el norte del país.

 

Al no ser empollados, los polluelos no maduraron. Cerca de 2.000 crías murieron.

 

Algunos ecologistas han responsabilizado a las compañías mineras de alterar el hábitat de los flamencos al utilizar el agua subterránea.

 

Otros especulan que los intensos calores del verano evaporaron agua del lago, volviéndolo más salado. Esto podría haber matado a las algas, de las cuales se alimentan los flamencos, lo que habría forzado a los flamencos a emigrar.

 

Los expertos dicen estar desconcertados ante tamaña pérdida ecológica en tan poco tiempo, y el gobierno ha ordenado que se desarrollen investigaciones.

 

Pues ahí está la nota. Yo solo la pongo aquí para la reflexión.



Tags: crisis, catástrofes, desastres, pandemias

Publicado por OswaldoLilly @ 16:45
Comentarios (2)  | Enviar
Comentarios
Publicado por Visitante
domingo, 26 de abril de 2009 | 22:37
pasan muchas cosas malas hoy, no se puede dudar de esto y del cumplimiento de muchas cosas ue a veces ni somos concientes porque no creemosChica
Publicado por Visitante
martes, 16 de junio de 2009 | 15:50
todos los dias tienen algo de malo, y la acumulacion a veces es fatal, aunque hay dias super malos, super pesados, aun pesa mas la misericordia de Dios, por eso aun estamos aqui, aunque en medio de sufrimientos, sin paz y con miedo... venga la esperanza!