Transformar a un príncipe en una rana no es nada extraordinario y se consigue con relativa facilidad. Cualquier malhumorado jefe de sección lo lleva a cabo a diario. Pero transformar a una rana en un príncipe, eso exige en alto grado arte o magia, o amor.
John LeSieur es un programador que vive en Las Vegas y que decidió crearle un navegador web a medida a su nieto adoptivo Zac. Un año después, este navegador ya es utilizado en todo el mundo por 750 mil niños con algún grado de autismo. ¡Fantástico! [...] Leer articulo ...