miércoles, 17 de junio de 2009




Daniel Boone fue un trampero fronterizo de gran valor y capacidad negociadora, alguien a quien el azar (¿el azar?) puso donde debía estar en el momento justo.

Lo digo porque a Boone le tocó vivir tiempos aciagos, justo cuando los grandes territorios de Estados Unidos estaban siendo objeto de luchas internas por parte de las tres grandes ramas de poder que se los peleaban entre sí.

A los indios rojos americanos, una de las tres ramas y la principal sin duda alguna, las tierras les pertenecían. Pero sabemos que eso no era determinante en aquellos tiempos, como tampoco lo es hoy. Las otras dos ramas que codiciaban las tierras eran, por un lado, los ingleses inmigrantes, y por otro los franceses, igualmente advenedizos. Todos estos eran en realidad invasores de norteamérica, grupos movidos por el interés colonialista y las ansias de riqueza fácil. Y a Boone le tocó, como decíamos, estar en medio del tinglado.

Boone exploró gran parte de Kentucky y Tennessee, que por ese tiempo eran tierras fronterizas de las colonias europeas. Él se convirtió en un instrumento fundamental en el establecimiento de la Wilderness Road, camino primerizo sobre los Apalaches, atravesando la abertura Cumberland.

En 1769 abrió el primer camino conocido de su tiempo entre Carolina del Norte y Tennessee. Debido a ello, Boone tuvo que pasar el invierno de 1769 y 1770 metido en una cueva sobre la orilla del río Cumberland, en el condado Mercer, Kentucky. En las cercanías de la cueva, que se puede visitar, todavía existe un árbol marcado con su nombre. Genial.

Los siguientes dos años los pasó cazando y explorando en Kentucky, en donde fue capturado dos veces por los indios, pero tuvo la oportunidad (o la sagacidad) de escapar en ambas ocasiones. En 1773, Boone intentó establecerse en Kentucky, pero un ataque de los indios resultó en la muerte de su hijo mayor, James. Dura fue esta pérdida para él, pero no para su indómito carácter. En 1775 se metió a trabajar como agente de la Transylvania Company.

Más tarde, junto con un grupo de treinta colonos, Boone comenzó a despejar la ruta Wilderness Road y esta vez tuvo éxito en el establecimiento de una colonia en Fuerte Boonesborough, cerca de Lexinton, Kentucky. Hasta aquí más o menos lo relevante en la vida de Daniel Boone.

Pero esto también hay que decirlo: A alguien en gringolandia, por fortuna, se le ocurrió la buenísima idea de llevar a la pantalla chica las aventuras de este gran explorador norteamericano. Lo hizo la cadena NBC en 1964, y la serie se filmó y se mantuvo al aire hasta 1970.

El actor principal fue Fess Parker, quien hizo un estupendo papel como el Boone mediador entre colonos e indios, en cuyas secuelas se enfrentaba también a exploradores y tramperos sin escrúpulos, a ladrones de pieles y a salteadores malvados.

El papel de Rebecca, su esposa, lo hizo Patricia Blair, y el de su hija Jemina, Veronica Carthwright. Darby Hinton protagonizó al pequeño Israel, un niñito rubio travieso que aderezaba los programas con sus ocurrencias. Destacó asimismo la gran actuación de Ed Arnes en el papel de Mingo, un indio amigo de Daniel y compañero de aventuras del explorador.

La serie se filmó en escenarios naturales magníficos, lo que hizo que el espectador se volcara prácticamente sobre ella popularizándola en todo el mundo por varios años.

Si alguien se acuerda de ella, es el momento para dejarnos un comentario.






Tags: Daniel, Boone, cine. Tv

Publicado por OswaldoLilly @ 0:14
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Comentarios
Publicado por MaLuisaFdez
jueves, 18 de junio de 2009 | 5:43
Yo lo vivi, yo lo vivi... vi cadi todas las series en mi juventud, eran exquisitas. Solo quiero agregar una cosa: hoy ya no se hacen series tan bellas y hermosas como la de Daniel Boone, eso se terminó para siempre. Lo de hoy son baratijas, con todo respeto. Gracias por la oportunidad que me dan de decir mi verdad.
Publicado por Visitante
jueves, 24 de diciembre de 2009 | 17:52
Pero como no! deliciosas aquellas noches cuando tomábamos el café de la cena mirando esta excelente serie que pasaba por canal 5 todos los miercoles, francamente fueron momentos inolvidables y recuerdos muy pero muy hermosos que guardo de Daniel Boone, y también de la música de la serie.