
Bueno, primero la nota:
Imágenes del espacio recién recibidas sugieren que Marte tuvo un lago relativamente pequeño en su superficie hace miles de millones de años, dijeron los científicos ayer jueves.
Las imágenes tomadas por el Orbitador de Reconocimiento de Marte, una sonda espacial de la NASA, muestran un cañón de 50 kilómetros (30 millas) de largo y remanentes de playa alrededor de la cuenca.
Investigadores de la Universidad de Colorado en Boulder estiman que el lago probablemente se formó hace unos 3.400 millones de años y que tenía 200 kilómetros cuadrados (80 millas cuadradas) y una profundidad de unos 450 metros (1.500 pies).
Los resultados se publicaron esta semana en la revista especializada Geophysical Research Letters.
El Universal Online
Mi comentario:
¡Cuadrats! Todo esto es increíble.
En el momento en que vi esta fotografía quise agrandarla para ver los efectos probables, pero es difícil identificar algo extraño sin disponer de la tecnología adecuada.
Una foto sorprendente, fantástica, prodigiosa, única...sobre todo si las aseveraciones de los científicos disidentes de la NASA son verdaderas.
Y es que lo último que se ha publicado sobre Marte ha sido justo eso, información oculta que viene a ser como la arcana conjetura de un engaño bien fraguado por el gobierno de los EEUU para impedir que se sepa la verdad sobre el cercano planeta hermano.
Y por supuesto que se piensa en esas novedades que han visto la luz en diversos medios, acreditadas tanto por personal retirado de la propia Agencia Espacial -gente con mucha experiencia y credibilidad-, como por ex astronautas y astrónomos investigadores del ramo. Lo raro de todo esto es lo que ellos afirman sobre La Luna, pero también sobre Marte. ¡Cosas increíbles!
Una cosa bastante extravagante es que aseguren que la NASA está coloreando las fotografías del planeta “rojo” para hacer que lo veamos “rojo”, y así mostrarnos a un Marte desierto, de un sólo color, carente de vegetación, privado de agua y de signos vitales, cuando las diapositivas tomadas por todas las naves exploratorias enviadas hasta ahora a Marte revelan otra cosa.
Dicen estas personas -hoy proscritas de la susodicha Agencia- que las verdaderas fotografías de Marte son imágenes completamente distintas a las que se han publicado en todo el mundo, y que no son en absoluto rojas y arenosas con grandes desiertos como fondo, sino inmensos y prodigiosos retratos llenos de vida y de un verdor tan colosal como el que suele verse en la Tierra en una fotografía de satélite. O quizá mejor. ¡Cuadrats! Esto me hace saltar el corazón de gozo.
¿Incógnita? Bueno, pienso que si todo esto es verdad, qué tremenda verdad es la que se nos ha ocultado. ¿Con qué propósito? Ni voy a juzgar ni voy a entrar en detalles moralistas. ¿Para qué? Eso se lo dejo a otros.
En este trillado tema, lo único que tengo cierto es esto: Aunque traten de ocultarnos la verdad, tarde o temprano sabremos esta verdad.
Vuelvo a mirar la fotografía, la observo detenidamente, me abstraigo en ella para imaginar lo que puede haber ahí, sorber todo lo oculto... y lo imagino, naturalmente. Y lo que miro como trasfondo es otra cosa. Algo extraordinariamente hermoso, algo bello, inimaginable, absoluto, sin espacio para dar cabida a una monstruosa mentira.
Y me pregunto si alguna vez el hombre podrá ocultarle al hombre -su hermano en el Universo- algo que éste no pueda recrear con el poder de su imaginación.
¡Cuadrats!