domingo, 06 de septiembre de 2009

El salar de Uyuni está en Bolivia. Es uno de los parajes más sobrecogedores de la tierra, con un horizonte de fondo tan blanco que deslumbra los ojos. Y esto es porque ahí todo está hecho de sal. El sitio es literalmente un mar de sal, pero en seco.

Tiene una superficie de 12 mil kilómetros cuadrados y es el salar más grande del mundo. Dicen que contiene un estrato de 6 metros de sal común que es purísima, y esto es de una riqueza incalculable.

La extensión blanquísima e infinita, tan albina como la luz, es lo que ha quedado de un mar antiquísimo que existió en el altiplano, en el corazón de los Andes, hasta el Lago Titicaca, y que en el curso de millones de años desapareció.

Lo raro es que aquí no hay ninguna salida al mar, sino que hoy es un territorio áspero y escalofriante. Desde los tiempos de los incas no hay casi actividad de otras culturas humanas en la región.

Pero parece que el destino del salar de Uyuni podría cambiar muy pronto. Porque tan solo hay que excavar un poco para hallar una mezcla de agua y sal rica en depósitos de litio, el metal más ligero del mundo… y el que está llamado a ser uno de los más preciados.

Porque el litio podría ser el metal protagónico del futuro, ya que su utilización en ordenadores, y probablemente en otros campos es muy prometedora. Puede que su uso masivo en baterías de automóviles eléctricos sea la solución para sustituir a los motores movidos por gasolina.

Se estima que Bolivia atesora 5.4 millones de toneladas de litio en el salar de Uyuni. Así que ya se imaginan.

Es probable que el litio, como el petróleo actualmente, dé lugar a guerras sicológicas y materiales en el futuro.

¿Quién puede negarlo o afirmarlo?


Tags: salar de Uyuni, Bolivia, litio

Publicado por OswaldoLilly @ 20:10
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