Las tortugas y los pingüinos tienen a mi juicio algo en común: son seres totalmente indefensos.
Esto es simplemente una reflexión sin sentido, lo admito. Pero permítanme que lo haga muy a propósito de lo que hallaron unos paleontólogos en España. Tortugas de hace 3.5 millones de años, dicen ellos. Pero se afirma incluso que son mucho más antiguas.
Bueno, es como un contrasentido esto de la indefensión, porque sabemos que las tortugas (no creo que los pingüinos, pero puede ser), a pesar de su aparente fragilidad, son de los seres vivientes más longevos de la Tierra.
Es como una cachetada sin guante al supuesto principio darwiniano de que el fuerte es siempre superior y sobrevive sobre el más débil. ¡Oh paradojas sacudidoras!
Había que revisar todavía, pienso yo, la verdadera edad de los pingüinos como especie.
A lo mejor somos sacudidos por otra sorpresa.
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