Algo sobrenatural debió tener este hombre para poseer tanta inventiva.
En su taller de Nueva Jersey, Thomas Alva Edison fue el más grande de los genios inventores.
No se sabe qué rutinas seguía ni la manera como trabajaba. Aunque es fácil suponer que sus ciclos de abstracción eran complementados por una gran fibra de trabajo y la convicción de que algo bueno habría de salir de sus ideas. Y naturalmente, estaba también el reciclaje de sus propios intentos fallidos.Tenacidad.
Se conoce ya también que Edison era renuente a la escuela: sólo se paró por las aulas tres meses en toda su vida. A pesar de ello, Edison registró 1,093 patentes, un récord sin par para cualquier inventor humano que se precie de talentoso.
El primer fonógrafo, la bombilla eléctrica, el primer ferrocarril eléctrico y otros 400 inventos más fueron algunas de las ideas inspiradoras que este hombre genial aterrizó entre las cuatro paredes de su taller en Menlo Park.
Después, a la muerte de su esposa en 1884, Edison se mudó a West Orange, donde vivió sus últimos días. Y aquí es donde debió inspirarse para acumular los casi 700 inventos complementarios. Un hito para una vida.
Recordamos con gran admiración a Edison, el gran inventor de todos los tiempos.