martes, 27 de octubre de 2009


Rosy me lo había dicho. A las doce, todo sucede justo a las doce. Y yo me echaba a reír cada vez que me lo decía.

Le pregunté si había víboras. Me dijo que sí, pero que no se aventuraban a entrar en la ciudad.

-Los incendios han acabado con muchas –prosiguió-, y las que quedan se refugian en los nidos de las faldas de la montaña.

Me eché de espaldas sobre la colchoneta de hule espuma y me puse a ver las sombras de los trazos húmedos que la penumbra dibujaba debajo del techo.

-¿Hay algo más que te lo indique? –le pregunté.

-Sí. Los perros.

-¿Los perros?

-Se ponen a ladrar como locos un minuto antes. Después se callan. Es como si todos enmudecieran de repente. Es horrible.

Confieso que sentí escalofríos.

-Hey Rosy, no te lo estarás creyendo, ¿verdad?

Me miró fijamente antes de decir:

-Júzgalo tú mismo.

Alcé mi brazo para ver la hora. Las 11:45. Comencé a sentirme un poco inquieto.

-Hay muchas historias como esas en todas partes, en especial aquí en San Cristóbal -dije en voz baja.

Se hizo un largo silencio.

-Mira –susurró ella-, quiero que pongas atención en el silencio.

-¿En el silencio?

-Sí, en el silencio. Tú lo escucharás… ocurre un par de minutos antes de las doce.

-¿En serio?

Ella no respondió. Pero yo ya no estaba tan seguro de echarme a reír.

-¿Quieres que encienda la luz? –dijo Rosy.

-No, no… quedémonos así.

No volvimos a decir palabra. Parecía que nuestras mentes estuvieran puestas tan solo en la llegada de la media noche.

No supe cuanto tiempo pasó. Pero como si todo estuviera sincronizado, los ladridos comenzaron. Al principio se oían lejanos, como un sordo rumor traído por el aire. Pero el ruido aumentó de tal manera que parecía que una jauría de miles de perros ladraba justo afuera de la puerta del cuartucho.

De pronto, como si alguien hubiera dado la orden de silencio, los aullidos cesaron. Levanté el brazo como autómata para volver a ver el reloj. Las doce en punto.

El primer grito fue tan intenso que me hizo estremecer. Era como un chillido, -o cómo decirlo-, como un aullido doloroso y tétrico. Pero a éste se sumó un segundo grito que parecía que se acercaba más a nosotros. En seguida supe que eran gritos de mujer.

Sentí que algo rozó con mis piernas. Me revolví sobre la colchoneta aterrado y me encontré con el cuerpo de Rosy. Ella se abrazó a mí sin decir una palabra. Estaba temblando.

Nos mantuvimos atentos. La tensión era intensa y algo etéreo flotaba entre las sombras. Pasó un minuto, dos, tres. Los gritos cesaron. El silencio que siguió fue largo y tormentoso. Nuestras respiraciones, por el contrario, eran agitadas.

Tuve ganas de levantarme, pero Rosy se abrazó más a mí para que no lo hiciera. Su cuerpo me estrechaba con fuerza. La apreté por la espalda y le acaricié la cabeza. Una oleada de aire frío se dejó sentir dentro del cuarto.

Los dos teníamos los ojos bien abiertos. Los dos mirábamos las sombras de los trazos húmedos que la penumbra dibujaba debajo del techo.

Pero a pesar de la hora, ¿quién pensaba en dormir?

 

 

Cuento inédito de OswaldoLilly.
Copyright © Oswaldo Lilly - 2009.

 


Tags: Cuento

Publicado por OswaldoLilly @ 22:52
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Comentarios
Publicado por Anodyne
miércoles, 28 de octubre de 2009 | 1:04
Bravo Oswaldo!!
braaaavo!!!
me has tenido pegada a tu post sin parpadear, sin oir la tele, sin casi respirar.
Empecé a morderme el interior del labio en la.. segunda.. o tercera línea.. ais.. como me gustan éstas historias! (Aunque luego tengo que irme a la cama y me da un poquito de miedo ejejejejej) pero que miedo mas apetecible!

Me ha encantado. para cuando el próximo? ya? dentro de 10 minutos?... no tardes! Muchas risas

Abrazos desde Barcelona.


Uy.. ya son mas de las 12.. pero, quien piensa en dormir? Guiño
Publicado por Anodyne
miércoles, 28 de octubre de 2009 | 1:10
Porcierto..
Tienes Facebook?
si es asi, me encantaría agregarte a mi lista de amigos!
Publicado por OswaldoLilly
miércoles, 28 de octubre de 2009 | 1:58
Jajaja, que post más rebanador, decimos por acá. Poe me amenazó con una pluma en tanto estaba a punto de salir corriendo tras el aura de los aullidos para ver quién osaba excitarme a media noche jajajaaaa.... pero nooo, mejor era quedarse en los brazos de mi amiguita Rosy, cómo nop.

Bueeeeno estimada Anodyne, tú sabes, the imagination... pero gracias, yo aprecio muchisimo tus comments, especialmente en estos tiempos en que los lectores o duermen, o están curados de espanto. Uno sólo tiene aficiones dormidas para escribir lo que se le ocurra, cualquier locura, pero es algo necesario para dejar correr los dedos, (y aplacar los nervios)jeje.
Oie, no tengo Facebook, no me inscrito. Y es que este blog me "obliga" a meter un par de post al día para mantenerlo entre los 20, además las ocupaciones del día y todo lo demás...
Tengo un mail: oswlilly@gmail.com
Me encantaría tener correspondencia.

Un abrazo amiga Anodyne.

& !Goood night sin aullidos, plis.
Publicado por Anodyne
miércoles, 28 de octubre de 2009 | 20:33
Cuanta razón tienes!
en tu comentario sobre mi post de Jack "the ripper".
Salvajada semejante.. después de tantos años, y que siga adelante, y que nadie consiga pararle/s los pies.

En ésta web hay bastante información:
http://www.nodo50.org/pchiapas/mexico/noticias/juarez.htm


Te abrazo