martes, 10 de noviembre de 2009

De verdad que la entelequia de Edgar Allan Poe no tenía límites.

Recuerdo que el libro Las aventuras de ArthurGordon Pym llegó a mis manos en forma de librito de bolsillo que obtuve en una vieja tienda de segunda en un barrio de la ciudad de México. El librito por cierto me costó una bicoca.

Una baratija, sí, pero a veces se dan sorpresas en lo que aparenta tener menos valor. Porque su contenido fue tan impactante que aún hoy no se me olvidan algunas escenas pavorosas, míticas, terribles, en particular el final, si es que se puede decir que esta historia tiene un final xD.  

De ahí que haya una pregunta que siempre me he hecho: ¿Por qué quiso Poe acabar el libro de esa manera? ¿Por qué hay en esta trama cosas que se asemejan más a mensajes cifrados? ¿Acaso quiso Poe transmitirnos algo que aún permanece entre oscuras nubes de hermetismo? Bueno, todo esto sigue siendo una incógnita.

Arthur Gordon Pym es un joven que se agrada de las aventuras y las busca por sí mismo, aún cuando el azar y las circunstancias le lleven por caminos adversos e insospechadamente peligrosos. La cuestión es que un día se embarca –o más bien se introduce subrepticiamente como polizón- en el Grampus, un navío ballenero que tiene como destino los mares del Polo Sur, y ahí comienza su incomparable aventura, si es que se puede llamar así, de la que el chico no retornará con vida -o al menos nunca llega el lector a tener esta certeza-. 

Gordon Pym se ve envuelto en una serie de trágicos sucesos que le llevan a vivir sangrientos motines e inesperados naufragios. Poe nos muestra entonces el crudo horror del canibalismo, la bestialidad de las guerras con nativos y la atmósfera mortal que se cierne sobre la vida del joven, y que súbitamente cambia el curso de una historia que se transforma en algo más parecido a la ciencia ficción.

¿Es esta la obra más extensa de Poe? Bueno, no sólo es la más extensa, sino también la más enigmática y discutida del prolífico maestro del horror. Las Aventuras de Arthur Gordon Pym se publicó por primera vez como libro en 1838, aunque en 1837 el Southern Literary Messenger había divulgado ya los primeros capítulos

Yo creo que forzosamente tiene que haber otras obras que presenten incógnitas intraducibles (algunas todavía no descubiertas), de seguro unas más y otras menos. Pero hasta hoy, en lo poco que he leído, no he hallado otra que se distinga por su pasmo turbador, sus enigmas y sus misterios como esta. 

Rememorar aquella escena en la que Arthur Gordon Pym rema en un bote solitario en medio de inmensos bancos de niebla que lo conducen a “algún sitio” en el océano, o a “algún punto en el espacio”, mientras se percibe aquel siniestro baladro iterativo que hace pensar en todo y en nada, es una de las escenas más escalofriantes de la literatura de misterio, y es, aparte de todo esto, el final de la historia.

Uno sabe, uno siente, uno percibe que ahí, en algún punto, hay algo. Algo omnisciente que puede estar del otro lado de la niebla, o tal vez en el bote, o sumergido entre los remos… o quizá ya sobrevuela la cabeza de Gordon. Y después, la nada. Porque nadie llega a saber qué es, o qué es lo que ocurre ni cómo acaba todo… sólo puede imaginárselo. 

Muy recomendable leerla xD… y releerla je je.




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Milady... linda semana para vos







Tags: Edgar Allan Poe, Arthur Gordon Pym, libros

Publicado por OswaldoLilly @ 0:33
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Comentarios
Publicado por Visitante
martes, 10 de noviembre de 2009 | 18:06
Uwawa me cojonea que la leeré Sonrisa Gigante
Publicado por Visitante
viernes, 11 de diciembre de 2009 | 17:37
DE ALLAN POE? NO SABIA
Publicado por Visitante
martes, 15 de diciembre de 2009 | 18:09
es viejisima, pero muy buena