
Vale.
Todos nos preguntamos alguna vez cómo se logran esos efectos tan impactantes en la cinematografía.
Y pues bueno, en el recuerdo quedan joyas asombrosas como las que vimos en Narnia, en las series de El señor de los anillos y hasta en King King, entre otros éxitos de taquilla.
Ahora, con Avatar, escrita y dirigida por James Cameron, nos volvemos a sorprender con sus efectos especiales. Y como un flash surge la pregunta: ¿En dónde se forjaron los efectos de la cinta? La respuesta: en Weta Digital de Nueva Zelandia.
Ahora bien, ¿cuál es el secreto de Weta? Nada menos que su formidable parque de hardware, el que ha venido consolidando desde su fundación en 1993, y su enorme capacidad de cálculo.
Information Management, que ha visitado las instalaciones de Weta Digital, reporta que tienen cuatro mil servidores blade BL2X220c de Hewlett-Packard, distribuidos en 34 racks, y que estos servidores contienen un total de 40 mil procesadores y 104 terabyte en RAM.
Weta Digital, desde su fundación, ha sido nominada cinco veces al Oscar, y ha ganado cuatro de ellos.
Es, digamos, el secreto de Avatar, un secreto que nos permite ver todos esos efectos visuales que hoy están haciendo historia en el cine.