lunes, 17 de octubre de 2011

Cabo Verde llegó a ser un pasaíso.

En 1462 los primeros colonos portugueses llegaron a Santiago y fundaron la ciudad europea más vieja del trópico Ribeira Grande o Ciudad Velha.

Pero después hubo también muerte. El tráfico de esclavos desde África convirtió a estas islas en centros flotantes de maldición. Cuatrocientos años después, la colonización transformó las islas en un «desierto flotante»: gran parte de la población emigró huyendo del hambre.

Hoy aún quedan  bellas estampas como esta. Y eso es una esperanza.



Publicado por OswaldoLilly @ 22:27
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Publicado por Visitante
viernes, 09 de diciembre de 2011 | 22:47

uuauuuuu q bella foto