Por largo tiempo, los científicos han considerado el ácido desoxirribonucleico, ADN, como un potencial medio de almacenamiento.
Y es que aparte de su función elemental como material básico en la estructura genética, el ADN tiene características que podrían permitirle almacenar otro tipo de información.
Una característica altamente relevante del ADN es su gran densidad de almacenamiento. El ADN consiste de cuatro distintas bases; A, T, C y G. En cada una de las bases es posible almacenar un bit, y cada una de ellas tiene un volumen de unos pocos átomos.
En la mayor parte de los soportes actuales de almacenamiento, la información es almacenada en un solo plano, mientras que el almacenamiento en el ADN tiene la ventaja de ser volumétrico, es decir, ocurre a nivel de "altura". Además, el ADN es en extremo estable, y no permite interferencias del entorno.
"Puedes colocarlo donde quieras, en el desierto o en tu jardín, y ahí estará 400 mil años después" dice George Church, científico de genética de la facultad de medicina de Harvard.
Junto a su colega Sri Kosuri, Church alcanzó una densidad de almacenamiento de 5,5 petabit de datos, equivalentes a 700 terabytes, en un milímetro cúbico de ADN. Este volumen es mil veces superior a lo alcanzado anteriormente en laboratorios.
Según la publicación ExtremeTech, en el experimento se almacenó una versión digital de un libro escrito por Church. El libro consiste de aproximadamente 700 Kb de datos, incluyendo imágenes. En el milímetro cúbico de ADN se almacenaron 70.000 millones de copias del libro.
Extrapolando los datos, ExtremeTech escribe que sólo se necesitarían cuatro gramos de ADN para almacenar todos los datos digitales producidos por la humanidad en el transcurso de 2011.
Sin embargo, el ADN difícilmente podrá sustituir a soportes de almacenamiento como los discos duros, memorias flash y unidades ópticas.
La causa es que la velocidad de escritura y lectura es, al menos por ahora, muy reducida.
Por tanto, la principal aplicación que podría tener el ADN como soporte de almacenamiento digital, es la grabación prolongada, donde se requiere guardar absolutamente todo, pero donde las posibilidades de que los datos sean utilizados son mínimas.
A modo de ejemplo se menciona la vigilancia con video.
El sistema, en caso de hacerse realidad en productos comerciales, permitiría grabar video durante años sin necesidad de borrar los datos.
La revista Science ha publicado una descripción detallada del proyecto.